La Comisión Europea, a través del Comité NADEG —el grupo de expertos encargado de evaluar la aplicación de las Directivas Hábitat y Aves— está considerando tomar decisiones durante los próximos meses que podrían imponer restricciones significativas a la caza de la codorniz en España, pese a los datos científicos obtenidos por el mayor estudio poblacional sobre esta especie realizado en Europa: el proyecto Coturnix. 

El proyecto Coturnix, con seis años de trabajo continuo, ha aportado información científica obtenida mediante un método de seguimiento específico (SEC) que supera las limitaciones de otras herramientas tradicionales, permitiendo estimaciones más precisas del estado de las poblaciones de codorniz. Este estudio ha sido reconocido por su rigor y por servir de referente europeo en monitorización de la especie. 

A pesar de ello, el Comité NADEG se inclina por no tener en cuenta en su totalidad los datos del proyecto Coturnix y basar sus propuestas en los criterios convencionales del Task Force para las Directivas ambientales. Entre las posibles medidas que se están evaluando figuran:
•    la aplicación de moratorias temporales,
•    la reducción de cupos de captura,
•    la limitación de días de caza, y
•    la introducción de nuevas herramientas de control como el precinto digital. 

Posturas encontradas

Aunque el Gobierno de España ha manifestado su rechazo a una moratoria total —rechazando prohibir la caza temporalmente— no descarta apoyar ciertas restricciones planteadas por la Comisión Europea. Esta posición contrasta con la de la mayoría de los gobiernos regionales españoles, así como con la de la Real Federación Española de Caza y las federaciones autonómicas de caza, que reclamamos que cualquier decisión debe basarse en datos científicos contrastados y no en criterios ideológicos. 

Desde la Federación Navarra de Caza reiteramos nuestra fuerte oposición a cualquier restricción impuesta sin considerar los datos de Coturnix, indicando que dichas medidas no abordarían las causas reales que influyen en la conservación de la especie, como la gestión de hábitats o la monitorización continuada. 

La decisión final sobre las posibles restricciones se espera que sea adoptada en la reunión del Comité NADEG prevista para los meses de abril o mayo de 2026.